“Las ideas son valiosas”, “las ideas mueven al mundo”, “esta idea me hará millonario” son frases recurrentes y posiblemente de las más dichas en los últimos años o por lo menos citadas, pero la verdad es que las pláticas e intercambio de puntos de vista con otras personas me han dicho todo lo contrario, las ideas por sí solas, no valen ni un peso.
Las ideas por sí solas son eso, sólo eso ideas y nunca nos harán millonarios a menos de que encontramos a un loco que nos quiera pagar por ella, puede ser, en este mundo tan loco a veces perdemos la capacidad de asombro, el punto es que no, no valen para nada, ni siquiera las ideas más geniales. Quien nos diga que nuestras ideas nos pueden asegurar el éxito nos engañan con un mensaje lleno de demagogia barata.
Eventos, iniciativas, estímulos y apoyos económicos abundan hoy en día, recurrentemente sabemos de sitios y aplicaciones que compiten con ganar concursos y que consiguen cheques, de Emprendedores que estudian, toman o imparten cursos, talleres, conferencias y al pasar el tiempo, no pasa nada, los bombos y platillos terminan haciendo eco, así, eco eco eco eco. La gente después de pasar la celebración, se olvida, de verdad y literalmente se olvida, como si fuera no el inicio del camino sino lo último, lo más gratificante.
Entonces la idea no vale nada…por sí sola, tampoco se decepcionen, las ideas para tener valor, deben estar acompañadas de trabajo y sacrificio, no es exageración, las ideas cobran relevancia cuando se trabajan en su materialización en hacerlas verdad.
¿Las ideas son estúpidas? Yo diría que sólo si se quedan en eso, deben ser expresadas, materializadas, desarrolladas y como yo ya procastiné mucho escribiendo este post, debo ir a trabajar en mi idea de la que en breve les contaré más y que por cierto durante un año, sólo ha sido…sólo una idea :S.